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domingo, 7 de noviembre de 2010

domingo, 24 de octubre de 2010

STARS

Y tal vez mi mundo se componga de estrellas, tal vez para mí las personas que verdaderamente me importan sean ESTRELLAS.
Pero ahora siento como una estrella muere, está perdiendo todo el nitrógeno que le quedaba, yo no quiero una supernova ahora en mi vida, terminaría por matarme.


Do you want to kill me?

Recuerda, cuando una estrella muere provoca una supernova y esa dura millones de años. Que te mueras no quiere decir, que yo te olvide. Pero por favor, sigue alumbrando mi vida.


lunes, 27 de septiembre de 2010

I must admit it


         Y ahora, no me queda de otra que reconocer lo que tanto tiempo he negado a los sentidos de los demás. Lo que tanto tiempo he ocultado. Pero lo hacía por algún motivo, si yo misma me convencía de ello, dejaría de ser así. Pero tiempo ha pasado y nada ha cambiado. O tal vez sí, ahora la unión es más fuerte. Quizás todo sea por pura psicología, por oír a los demás, por razonar y pensar lo que dicen… eso me lo podía permitir pensarlo antes. Pero, ¿y ahora?

Realmente creo que debería seguir negándolo, que no es así, que ambos tenemos vidas diferentes y que nunca se cruzaran de ese modo.
Que tú, alegre y distraído seguirás tu juego, tal mariposa de flor en flor. Que algún día muy lejano reiré de esto, o tal vez diré “allí empezó todo”. Pero es que no puedo negar que QUIERO QUERER-TE.

         Perdón, perdóname, si te he hecho daño. Si soy yo la culpable de que después de tanto conociéndonos sigas guardando sentimientos en tu bote de cristal. Un cristal duro y opaco a la vista de los demás, tal vez irrompible, pero frágil y totalmente transparente a tu vista, en ti, a mi vista.

Y aunque intentes ocultarlo, y algunas veces lo logres, sabes que sé casi de tu piel lo que sientes, lo que padeces… Ahora, soy yo la que se siente culpable cuando te ve metiendo gota a gota de razones en ese frasco. Que puedes negarme que lo hagas, puedes negarme que sean mías todas las gotas que han entrado desde no hace mucho ahí dentro, en ese mundo mágico en el que no existen los colores, porque para ti las palabras son mejores.
Pero lo que nunca podrás negarme es que he estado en él.
No pediré que rompas el frasco de cristal, pero tampoco que te olvides de él y esparrames todo lo que sientes en el aire como si oxígeno fuese… pero si que algún día, el día en el que ese frasco esté estable y no corra peligro, lo abras y dejes salir los sentimientos que algún día guardaste por miedo a equivocarte.


Tengo miedo a querer quererte…


                                                                                   ισχύει για εσάς

sábado, 25 de septiembre de 2010

FoQ: Romeo y Julieta






¿Y qué hay ahora de ese al que tanto amabas?, ¿Ya lo olvidaste?
El amor de los jóvenes no habita en el corazón, sino los ojos.
Cuántas lagrimas por él, y como lavaron tus claras mejillas.
Cuánta agua salada vertida inútilmente, por un amor que ya no sabe a nada.
¿Por qué el amor parece tan dulce en apariencia, y si se prueba tan tirano y cruel?
Y sí, ella posee la riqueza de lo bello, pero es pobre.
Porque todo cuanto tiene, con ella debe morir.
Pues porque para el amor no hay límite de piedra, y lo que el amor puede, lo debe intentar el amor.
Si alguna vez fuiste tú mismo, si los suspiros eran tuyos, tú y tus suspiros, eran para Rosalina, y ahora has cambiado.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Quiero... querer!

Quiero el cariño de esa persona que te tiende la mano cuando la necesitas, sin ni si quiera pedírselo.
Quiero acostarme al aire libre una noche estrellada buscándole formas a las constelaciones, como en sus tiempos hicieron los griegos y las romanos.
Quiero sentarme en un parque y pasarme horas y horas hablando de cosas sin sentido.
Quiero que me dé consejos.
Quiero que me enseñe.
Quiero sentirme rara.
Quiero despertarme y sonreír.
Quiero estar con esa persona que aporte mucho a mi vida, pero que no sea para toda la vida.
Quiero que comparta mis ideas y que discrepe de otras en las que no esté de acuerdo.
Quiero que me llame “amiga” antes de “amor”.
No quiero que me trate como una más del montón.
No quiero que me llame princesa, pues yo no me considero dueña de ningún reino.
No quiero que haga planes de futuro, quiero que vivamos el presente.
Quiero mirarle a los ojos  y no tener que decir nada más.
Quiero que los “te quiero” que salgan de su boca sean algo sincero y que nazcan en el corazón, no que sean fruto de un engaño.
Quiero poder pasarme horas sin que mi boca diga nada pero que ya tengamos entablada una conversación.
Quiero que idee a la mujer de sus sueños, la madre de sus hijos conmigo de la mano.
Quiero que me diga que nunca me olvidará.
Quiero poder echarme a llorar en su hombro sin dar explicación y que no pregunte qué me pasa.
Quiero que haga conmigo mil locuras, pero sin mi otras mil locuras más.
Quiero que sepa cuando debe estar y cuando no.
Quiero que tenga su propio grupo de amigos, pero también que sepa integrarse en el mío.
Quiero poder confiar en él, volverme vulnerable, quitarme la carcasa…
Quiero que nuestro modo de saludo sea un abrazo.
Quiero que ante todo sea un amigo.
No quiero que sea igual a mí, seríamos incompatibles sino que me complemente la parte que me falta y yo la suya.
No quiero que mi móvil sea un horno con sus sms o llamadas, pero tampoco una nevera.
Quiero reír hasta quedarme sin aire y que me duela la barriga, por una de sus bromas.

Quiero que me entienda cuando un día no quiera nada, que sepa dejarme sin retirar su mano.
Quiero que mi familia sea su familia. Y la suya la mía, esa que yo nunca pude tener.
Quiero que me entienda cuando le pida un momento a solas.
Quiero que me llame loca, egoísta, testaruda cada vez que así sea sin tener pelos en la lengua.
Quiero que me apoye.
Quiero que me oiga cuando le cuente algo que para él es insignificante pero para mí, mi vida.
Quiero que me cuente todo lo que pasa por su mente, si yo no lo he adivinado antes.
No quiero que me regale rosas ni corazones que con el tiempo quedarán en un cajón, ni que le ponga mi nombre a una estrella.
Quiero que nos llamen locos, que cuando pasen los años y pensemos en lo ocurrido digamos: “adolescentes”.
No quiero que sea igual a los demás, sino que sea él.
Quiero que me valore tal y como soy.
Quiero que esté conmigo en los momentos difíciles, y yo en los suyos.
Quiero, también, que esté en esos instantes que no se olvidan… que siempre recuerdas.
Quiero que sonría, que sienta, que llore, que grite… conmigo.
Quiero que su presencia me tranquilice pero que a la vez me ponga nerviosa.
No quiero un príncipe azul que dure de por vida y sea perfecto.
Quiero a alguien imperfecto que marque mi adolescencia.
No quiero cuentos de hagas, quiero la vida real.
Quiero que no se avergüence de mí antes sus amigos, sino que me presente a ellos como una más del grupo.
No quiero ser la persona más importante de su vida, quiero ser la persona más importante de esta etapa de su vida.
No quiero ser “su novia” , quiero ser “la persona a la que quiere”.
Quiero que me caliente los pies las noches que haga frío, pero que me deje estar a dos metros las noches que haga calor.
Quiero que me ayude a conseguir mis metas, y yo las suyas.
No quiero que me diga que me ama, “te amor”, son dos palabras demasiados grandes para caber en la boca de un adolescente.
Quiero poder tener una noche de pasión desenfrenada sin ser juzgada de “puta”.
Quiero poder mostrarle todo lo que sé y que me muestre lo que sabe él.

Quiero que mi historia tenga final feliz, y si consideras que un final feliz es comer perdices y estar juntos para siempre… quiero que mi final sea triste, el más triste… que termine porque empieza otra relación, pero que haya marcado mi vida más que nada y sea mi “amigo” para siempre, porque ambos continuaremos nuestras vidas.